HORNERO (fornarius rufus)

Es el ave nacional de la República Argentina. No se trata precisamente de un ave vistosa, como los pájaros que representan a la mayoría de los países.Pero tiene a cambio una gran cualidad: es un trabajador nato sabio previsor de los embates del tiempo. El hornero - o "casero" - es un verdadero artesano del barro, con el que llega a moldear una construcción tan sólida y formidable como posiblemente no exista en todo el reino de las aves. Es un ave de figura rechoncha, con patas angostas y largas, resistentes para caminar, ya que las caminatas son su fuerte. El pico es relativamente largo, angosto y punzante, levemente curvado. Es el cincel del artesano, sin embargo no parece un pico especial por su forma, diriamos,común. En realidad cada cosa que veamos de su aspecto físico tiene poco de especial, y es mas bien modesta. El color es el del barro con el que asocia gran parte de su vida. No existe diferencia visible entre el macho y la hembra. Ambos trabajan a la par. Son un ejemplo de colaboración mutua. Por suerte un ave con estas nobles características y oriunda de nuestra tierra ha encontrado su lugaren parques y jardines de ciudades, para mostrar sus aptitudes a todos los ciudadanos que, en forma simbólica, le ha tocado representar.
El andar del "caserito"
(Furnarius rufus, porque por modesto no deja de tener nombre científico) es típico: siempre al paso, balanceando rítmicamente la cabeza de adelante hacia atrás. Esto lo diferencia del zorzal que anda cerca pero a los saltos, y de la calandria que gusta emplear cortas carreritas para moverse. El hornero es muy confiado y en la busca de barro para amasar o de insectos y gusanos para alimentarse, suele arrimarse a las casas y aun a las personas que permanecen quietas. prefiere buscar alimento en las primeras horas de la mañana y luego de la media tarde. En especial despues de las lluvias, pues los bichitos que viven bajo tierra salen a la superficie y el hornero aprovecha esta circunstancia para capturarlos.Los horneros se mantienen en un mismo sitio a lo largo del año. Nunca demasiado lejos del lugar donde levantarán su casa, una especie de globo con una entrada ajustada a su propio cuerpo (para evitar visitas desagradables) y una cámara central donde se ubica el nido propiamente dicho. En primavera comienzan los preparativos para la crianza. La pareja se reconoce mutuamente con un despliegue en el que se enfrentan con las alas entreabiertas, vocalizando a duo con el pico en dirección al cielo. La hembra pone de tres a cinco huevos que en 15 días mas se rompen para liberar a los pichones. No es raro que tengan como hijos adoptivos a los críos del tordo renegrido (Molothrus bonariensis), un ave que pone huevos en nidos ajenos, tal como lo muestra 
Tampoco es raro que tenga que enfrentar a otros pájaros que simpatizan con la sólida estructura de barro y pretendan usurparla. Entre estos últimos golondrinas, gorriones y jilgueros. Luego de la primera tanda de pichones, habrá otra antes de terminar la misma temporada. Si el nido está localizado en una posición muy favorable, sus dueños pueden volver a contruir encima o al lado el año siguiente. En los montes del Chaco existe una segunda especie de hornero, de menor tamaño y con un copete al estilo de los cardenales. Se lo conoce como "hornero crestudo"; ambos tienen costumbres similares.

 

 

Get Chitika | Premium